martes, 4 de noviembre de 2014

Los primeros cuidados: las matrices. La crianza y la relación educativa.

Cuidarse, cuidar y ser cuidado son funciones naturales indispensables para la vida de las personas y la sociedad.
Es así como cuidar  representa un conjunto de actos de vida que forma parte del ser humano desde su gestación y que va transformándose con el paso del tiempo. Consideramos el cuidado como una forma de expresión, de relación consigo mismo (autocuidado), con otro ser y con el mundo, conformando una forma o estilo de vida.

Al hablar de cuidado es necesario destacar lo que Leonardo Boff plantea acerca del “cuidado esencial”. El cuidado es más que un acto, es una actitud que representa ocupación, preocupación, responsabilidad y compromiso afectivo. A su vez, el cuidado es más que eso, es un “modo de ser esencial”, se encuentra en la raíz primera del ser humano. Si un ser humano no es cuidado desde el nacimiento a la muerte, se desvanece, se desestructura. Y si, en el transcurso de su vida, no realiza con cuidado lo que emprende, termina por perjudicarse él mismo o destruir lo que lo rodea.

Aprender a cuidarse, a cuidar a los otros y al ambiente, proviene de una modalidad de cuidados delineada en los primeros intercambios con un Otro (adulto referente) la cual se modifica a su vez a lo largo de nuestra vida en relación a las diversas experiencias.

En relación a lo anterior se puede decir que los cuidados corporales prodigados por un adulto referente son el conjunto de atenciones y cuidados que se le proveen a una niña o un niño para la satisfacción de sus diferentes necesidades. Abarcan la alimentación, el cambiado de pañales, el baño, la vestimenta, la conciliación del sueño, los paseos, entre otras actividades de la vida cotidiana del niño. La manera en que va sucediendo esto, esboza una modalidad de cuidado para el niño o la niña que se replicará el resto de los años a través del despliegue de sus actitudes.

“El objetivo del cuidado personal que se dispensa al recién nacido no es únicamente la buena salud del niño sino también la buena salud
del adulto en el que se convertirá en un futuro.”

JUDIT FALK




Durante estos cuidados el adulto y el niño o la niña, comprometidos activamente en una situación, desarrollan acciones mutuamente transformadoras, conformando un sistema de relación denominado interacciones, origen de la comunicación humana, el vínculo de apego y la subjetividad.

A lo largo del tiempo de crianza, los adultos deben sostener, acompañar, condicionar, confrontar, encauzar, dar espacio a la necesaria frustración, contener, limitar, responder, canalizar las búsquedas y tendencias del niño o la niña. Se debe invertir tiempo: estar presente, mirarlo/a, observarlo/a, escucharlo/a. A través de los cuidados de los adultos, el niño o la niña aprenderán maneras de alimentarse, de higienizarse, de comunicarse, de obtener lo que desean.

              
       En relación a lo planteado hasta aquí, podríamos mencionar la interesante experiencia de la Dra. Emmi Pikler y el Instituto Pikler Lóczy de Budapest que proponen una pedagogía que tiene como pilares el Respeto, la Autonomía y la Seguridad y que sostiene cuatro principios:

         -Valor de la actividad autónoma;

         -Valor de una relación afectiva privilegiada e importancia de la misma; 

         -Necesidad de ayudar al niño a tomar conciencia de sí mismo y de su entorno;

        -Importancia de un buen estado de salud física, que sirve de base a la buena  aplicación de los principios precedentes, pero que es también su resultado.



         Este Instituto Metodológico es hoy en día un referente mundial en atención educativa  y cuidados para profesionales que trabajan en Atención Temprana del Desarrollo Infantil.
          Los invitamos a ver una película que el cineasta Bernard Martino realizó de este Instituto: Lóczy, un lugar para crecer...


     Hasta aquí hemos hablado de Crianza y también de condiciones de formación- educación desde la mayor amplitud de estos términos. Para quienes ejercen roles en lo educativo acompañando las primeras etapas de vida, lo que acabamos de mencionar es fundamental.También hablaremos  de la vinculación entre la relación educativa y los cuidados.

             Acordamos con Dolz y Rogero al decir que la dimensión amorosa del ser humano se despliega en el cuidado mutuo y se vive en la dimensión social, comunitaria y relacional. En todos los ámbitos del vivir humano, pero sobre todo en el educativo, es necesario vivir el cuidado mutuo, el encuentro humano, el compartir, el juego, la estética, el conocimiento, la afectividad y la racionalidad.

             La dimensión afectivo-emocional cobra especial relevancia en la educación integral e inclusiva.
Es la relación de respeto, atención y cuidado la que plasma el amor como la emoción central que dirige todo el proceso educativo.
     Al hablar de educación desde una dimensión holística contemplaremos la ecoeducación y la ecopedagogía.La ecoeducación plantea la integración de las dimensiones emocional, social y ecológica.

          Siguiendo en la línea de Dolz y Rogero, somos conscientes también de que la tarea central de la educación es acompañar en el camino hacia la autonomía, la madurez y la libertad de las personas. Desde nuestro punto de vista, este proceso debe incorporar de manera urgente la cultura del cuidado mutuo. Toda relación humana tiene su centralidad en el cuidado dentro de ese “nosotros” inclusivo de toda la especie humana que hemos de seguir construyendo. Es en la relación educativa –como relación profundamente humana– donde se encuentra la esencia del cuidado, de la compasión y del prestarse atención, del comprenderse para que cada uno podamos ser quienes somos. (Rogero Anaya, 2010). 

             Desde los siguientes links podrán acceder a documentos interesantes en relación a esta temática:



BIBLIOGRAFÍA (Documentos en linea):

- Álamo Santos, Maracarena: Sobre la idea de cuidado en Leonardo Boff. Disponible en: http://revistatales.files.wordpress.com/2012/05/243_nro4nro-4.pdf 
- Dolz, A – Rogero, J.: Amor y cuidado, claves de la educación para un nuevo mundo.Revista Interuniversitaria de Formación de Profesorado, vol. 26, núm. 2, agosto, 2012, pp. 97-113
Universidad de Zaragoza. Zaragoza, España. Disponible en: http://www.redalyc.org/pdf/274/27426890006.pdf


 - Interacciones: El valor de lo cotidiano en la organización subjetiva. Desarrollo Infantil. Primer Año de Vida. Documento publicado por el Ministerio de Salud de la Nación. Disponible en: http://www.msal.gov.ar/promin/archivos/pdf/Interacciones.pdf

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